martes, 1 de noviembre de 2016

Todo comenzó con una mirada.....

La playa (primera parte)



En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación.
                                                                                                                              Octavio paz


Era una tarde caminando por la playa, mirando fijamente el celular, sin darme cuenta me estrello con una dama, haciendo que se caiga sobre la arena, muy apenado y observando a la señorita, levantantando mi mirada empezando por sus  pies, tobillos, piernas, escondiendo su cuerpo con un traje de mezclilla, llegando a sus ojos, causando ternura en mi, sua labios que no me dejan modular bien las palabras por impulso que tenia de morderlos. Preguntandole su nombre  le pido disculpas y la ayudo a levantarse,  me contesta con una dulce voz, sosteniendo su fragil mano mientras siento su calidez desearia no soltarla nunca, en un momento la escucho diciendo que no me preocupe, pidiéndome gentilmente que suelte su mano, desanimado le pregunto si quiere ir a tomar un helado como disculpa, a la respuesta me pongo contento, rumbo a comprar el helado se torna una conversación agradable, risas, halagos y gestos de ternura salen de nuestras bocas... con el helado en nueras manos nos dirigimos a un lugar para sentarnos, en el camino accidentalmente se le cae, apenada y viendo su cara sonrojada le ofrezco el mio,  me lo rechaza, diciendo que compraría otro, le doy una mordida y le ofrezco la mitad diciendo que no se sienta apenada, aceptandomelo observo la forma en la que lo come, observando los movimientos de su lengua sobre el helado hacen que me sonroje, y mirándome me preguntas que me pasa....

Después de un largo tiempo se oscurece el cielo, preguntándole si me permití acompañarla a ss casa, me responde que aun quería seguir hablando conmigo, con tu mirada tan tierna fue imposible negarme a pesar de qu ya era de noche, te llevo a un lado oculto de la playa... una montaña de rocas amontonadas frente al mar, ayudandola a subir, viendo como la luna hace un contraste sobre su cara, sus ojos brillando, y sus labios suaves obligan a los míos a tocarlos pensando en como reaccionarias... esperando la cachetada de mi vida pasa un tiempo y el beso continua, de repente siento un impulso en mi pecho, acostado sobre la roca te pones sobre mi, empiezas a moverte levemente sobre mi cintura con una risa de regocijo, sorprendido solo me mantengo acostado mientras siento como va creciendo con cada movimiento tuyo, observando tus manos rodeándote tos pechos a través del traje de mezclilla, moridendote los labios... te pregunto sin querer arruinar el mometno a que se debía esto, a lo que me respondes "no te gusta?", apunto de responder escucho un suave sonido saliendo de tu boca -"shhhhh"- .

Su lengua atraviesa se abre paso por mi boca y se deleita con la mía, su mano empieza a masajear mi sexo logrando excitarme aun más. sin contenerme, mi mano se desliza por su estomago y comienzo a masajear su entrepierna, sorprendido por el sonido lascivo que sale de su boca, su cara sonrojada y avergonzada le susurro al oído " te hacías la dura no?" la agarro de la mano y cambio de lugar con ella, mi lengua jugando con la suya, mi rodilla en tu entrepierna, y mi mano acariciando su barbilla suavemente, mientras sonrió lujuriosamente, la veo a ella mordiéndose los labios, mientras desajusto su cinturón, su cadera se movía por si sola complaciendoce con mi rodilla.La brisa salada del mar entraba por debajo de su ropa, sintiendo como recorría su cuerpo, un frió que se detenía por donde pasaban mis caricias, desabrochando el traje de mezclilla mientras el beso continua apasionadamente, se levantas y termina de sacarse el traje de mezclilla observando su cuerpo a la luz de la luna, me levanto y la beso nuevamente...

Mis labios bajando por su cuello, sintiendo como la temperatura de su cuerpo aumentaba con cada beso entre la brisa fría de la noche, las caricias de mis labios y manos pasando por su cuerpo, colocándome debajo suyo si sienta en mi boca donde mi lengua, dientes y labios juegan con su entrepierna.

Besos suaves y cálidos en su entrepierna -(a pesar de estar rodeado por el mar sentía que ella era lo único que me rodeaba)-, ella movía levemente su cintura mientras mis oídos se regocijaban de los sonidos lascivos que escapaban de su boca, mis caricias rodeaban su cadera, mientras mi pene desbordaba mi boxer. Mi lengua sentía la suave y dura textura de su clítoris palpitando, sus labios se volvían con cada tacto una adicción para mi, mientras se humedecía con cada segundo que pasaba.

Sin poder aguantar mas los deseos de mi cabeza, la agarro de la cintura y la coloco de rodillas......


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